








"¡Benedicto, hermano, ya eres mexicano!", gritan las multitudes que recibieron al Papa en las calles de Guanajuato.
Son las palabras con las que los católicos de este país aceptan finalmente a Joseph Ratzinger como el nuevo "Papa mexicano", un título reservado hasta ahora a Juan Pablo II, quien visitó la nación hasta en cinco ocasiones.
Es también el mensaje que cualquier asesor querría oír en el Vaticano.








